Hace
algunos meses cumplí 25 bellos, crueles y algunos dirían que maravillosos
años, tuve una fiesta de cumpleaños, con
pastel, globos, cerveza y confetti de brillitos, bailé como si no hubiera
mañana y claro que también me bebí hasta el orgullo porque “YOLO”.
Así, le di
la bienvenida a ese nuevo ciclo: bailando y cotorreando, lo cual me recuerda que
durante esa celebración tan épica ( que al día siguiente causó estragos físicos, sociales y emocionales en los asistentes)
una de mis queridas amigas me dijo: “Como la pases este día, será como la
pasarás el resto del año”.
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¡A
toda madre! – pensé inocentemente, quizás por la euforia del momento o por
tanto alcohol que ya traía dentro.
Sin embargo,
lo que nadie me dijo, fue que al cumplir 25 años, mi cuerpo empezaría a cambiar
como en la adolescencia, que me sería más difícil bajar ( o conservar mi peso)
y que mi vida de "rockstar" me iba a comenzar a pasar la factura, cabe mencionar que no
soy una persona que lleve una mala alimentación, sin embargo “la fiesta” y el
placer de unos cuantos alcoholes me parecen en ocasiones irresistibles.
Tampoco nadie me mencionó ( o quizás me lo mencionaron alguna vez, pero los ignoré terriblemente)
es que me llegaría la famosa “crisis de los 25” compuesta por cambios
hormonales, físicos, y un combo de crisis existenciales que en ocasiones
parecen no tener fin.
La gran
pregunta azotándome constantemente de ”¿qué voy a hacer con mi vida?” o ¿qué estoy
haciendo con ella? O “¿hacia donde voy?” junto a la afirmación constante (acompañada
de pequeños trancazos de realidad) “no
he hecho nada de mi vida”, es o son preguntas y frases que me atormentan
por lo menos tres veces al día ( o menos).
Si bien es cierto, que todos, tenemos nuestras crisis a cualquier
edad, en mi caso , superar este nuevo combo-crisis ha sido una tarea diaria, es
por eso que les comparto algunos consejos para sobrellevar/ superar la famosa “Crisis
de los 25” .
1. Toma agua.
No, no es broma, y aunque lo escuches hasta en el cine, la importancia de este
vital líquido a cualquier hora del día es bien recibida por tu cuerpo, y más si
saliste de “party” y estás a punto de caer en tu cama.
2. Date
tiempo para ti. Aunque esto a mucha gente le parece normal, existimos personas que toda nuestra semana nos la
pasamos “como calzón de puta” ( o sea de arriba a abajo), por lo que darse un
tiempo para “hacer centro”, re-acomodar, y renovar es importante por lo menos
una vez por semana, o ya si de plano su agenda está mega ocupada, dos veces al
mes, un ratito, unas cuantas horas estar lejos y desconectados benefician el
alma.
3. Ten
amigos. Hay muchas personas que llegan a
esta edad sin tener ni un sólo amigo en quien confiar, o con quien pasar el
rato. La amistad es básica no sólo para
tener un apoyo a nivel emocional, si no también para estarse nutriendo de gente
que realmente puede dejarle algo a tu vida además de buenas experiencias y uno
que otro consejo de utilidad.
4. Habla
con tu familia. Hay gente que ni antes, ni a esta, ni a ninguna otra edad,
puede comunicarse con sus padres o sus hermanos, sin embargo en temporada de
crisis, por lo general los padres pueden darnos consejos ya sea con sus
palabras o acciones sobre lo que debemos o no de hacer, y de cierta manera
pueden servirnos como proyecciones sobre como queremos o no ser.
5. No te
encierres. Estar en crisis provoca tener en síndrome del ermitaño, no sólo a
nivel físico, si no a nivel mental, y creo que hasta cierto punto es normal que
te aterre el mundo, pero encerrarte en tus ideas y en tu casa no va a ayudarte en nada, creo que es importante
el hecho de estarnos oxigenando constantemente para poder ver las cosas desde una perspectiva diferente.
6.
Disfruta. Aunque este sea el consejo más “choteado” del mundo, la verdad es que
a mi me hace bastante sentido, una vez escuché a alguien decir “hasta las
pendejadas se disfrutan”, entonces... recuerda que sólo una vez vas a tener esta
edad, este momento, y esta situación, ya que nada es para siempre... así que
déjalo ser.
Recuerda
que no tiene nada de malo “cagarla” una o un millón de veces, yo llevo metiendo
la pata desde 1990 y aquí sigo, escribiendo o algo parecido.
Recuerden
que la mejor decisión es la suya y que esto sólo lo hago por entretenimiento.
Fin.