viernes, 28 de abril de 2017

Yo y mis malas costumbres.

Tengo la malísima costumbre de empezar algo y nunca terminarlo, o darle seguimiento, un ejemplo de esto, es que empecé este blog hace un año y “KABOOM PERRA” hasta ahora decidí volver a escribir.

Tengo la mala costumbre de andar descalza, y aunque no es tan malo, una vez terminé con una astilla del tamaño de la Torre Eiffel en el pie por querer "estar en contacto con la tierra”.

Tengo la mala costumbre, de pintarme el cabello y no retocármelo, por que en primer lugar, me duele el codo gastar en tintes, y después porque me entran ideas “hippies” de amarme a mi misma aunque la mayoría de las veces termino  nohaciéndolo.

Tengo la mala costumbre de sonrojarme  (este no necesita explicación).

Tengo la muy muy mala costumbre de  auto-sabotearme ( o eso me han dicho) aunque sinceramente, yo creo que  lo que sucede es que soy muy exigente conmigo (o eso me repito a mi misma) pero la verdad es que paso tanto tiempo exigiéndome  ( o auto mutilándome mentalmente según a quién le pregunten) que nunca llego a ningún lado.

Tengo la mala costumbre de andar con un cuartito de gasolina. (Es mi manera de vivir al límite)

Tengo la mala costumbre de comer salsa “de la que pica” aunque tenga gastritis

Tengo la mala costumbre de beber entre semana, sólo porque los días no tienen 36 horas y no puedo hacer todo lo que quiero, ni ver a la gente que quiero.


Tengo la mala costumbre de escuchar la misma canción en diferentes versiones un millón de veces hasta que me harta.

Tengo la mala costumbre de deprimirme cada cierto tiempo.

Tengo la mala  costumbre de guardar tapas de cerveza y comprar cerillos porque ya me cansé de que se me pierdan/ o cambien de dueño los encendedores.

Tengo la mala costumbre de hablar mucho, como un periquito

Y así… yo y mis malas costumbres


Welcome back for a while


lunes, 25 de julio de 2016

Cómo sobrellevar la crisis de los 25


Hace algunos meses cumplí 25 bellos, crueles y algunos dirían que maravillosos años,  tuve una fiesta de cumpleaños, con pastel, globos, cerveza y confetti de brillitos, bailé como si no hubiera mañana y claro que también me bebí hasta el orgullo porque “YOLO”.

Así, le di la bienvenida a ese nuevo ciclo: bailando y cotorreando, lo cual me recuerda que durante esa celebración tan épica ( que al día siguiente causó estragos  físicos, sociales y emocionales en los asistentes) una de mis queridas amigas me dijo: “Como la pases este día, será como la pasarás el resto del año”.

-          ¡A toda madre! – pensé inocentemente, quizás por la euforia del momento o por tanto alcohol que ya traía dentro.



Sin embargo, lo que nadie me dijo, fue que al cumplir 25 años, mi cuerpo empezaría a cambiar como en la adolescencia, que me sería más difícil bajar ( o conservar mi peso) y que mi vida de "rockstar" me iba a comenzar a pasar la factura, cabe mencionar que no soy una persona que lleve una mala alimentación, sin embargo “la fiesta” y el placer de unos cuantos alcoholes me parecen en ocasiones  irresistibles.

Tampoco nadie me mencionó  ( o quizás me lo mencionaron alguna vez, pero los ignoré terriblemente) es que me llegaría la famosa “crisis de los 25” compuesta por cambios hormonales, físicos, y un combo de crisis existenciales que en ocasiones parecen no tener fin.

La gran pregunta azotándome constantemente de ”¿qué voy a hacer con mi vida?” o ¿qué estoy haciendo con ella? O “¿hacia donde voy?” junto a la afirmación constante (acompañada de pequeños trancazos de realidad)  “no he hecho nada de mi vida”,  es  o son preguntas y frases que me atormentan por lo menos tres veces al día ( o menos).



Si  bien es cierto, que  todos, tenemos nuestras crisis a cualquier edad, en mi caso , superar este nuevo combo-crisis ha sido una tarea diaria, es por eso que les comparto algunos consejos para sobrellevar/ superar la famosa “Crisis de los 25” .

1. Toma agua. No, no es broma, y aunque lo escuches hasta en el cine, la importancia de este vital líquido a cualquier hora del día es bien recibida por tu cuerpo, y más si saliste de “party” y estás a punto de caer en tu cama.



2. Date tiempo para ti. Aunque esto a mucha gente le parece normal, existimos personas  que toda nuestra semana nos la pasamos “como calzón de puta” ( o sea de arriba a abajo), por lo que darse un tiempo para “hacer centro”, re-acomodar, y renovar es importante por lo menos una vez por semana, o ya si de plano su agenda está mega ocupada, dos veces al mes, un ratito, unas cuantas horas estar lejos y desconectados benefician el alma.



3. Ten amigos.  Hay muchas personas que llegan a esta edad sin tener ni un sólo amigo en quien confiar, o con quien pasar el rato. La amistad es básica  no sólo para tener un apoyo a nivel emocional, si no también para estarse nutriendo de gente que realmente puede dejarle algo a tu vida además de buenas experiencias y uno que otro consejo de utilidad.



4. Habla con tu familia. Hay gente que ni antes, ni a esta, ni a ninguna otra edad, puede comunicarse con sus padres o sus hermanos, sin embargo en temporada de crisis, por lo general los padres pueden darnos consejos ya sea con sus palabras o acciones sobre lo que debemos o no de hacer, y de cierta manera pueden servirnos como proyecciones sobre como queremos o no ser.



5. No te encierres. Estar en crisis provoca tener en síndrome del ermitaño, no sólo a nivel físico, si no a nivel mental, y creo que hasta cierto punto es normal que te aterre el mundo, pero encerrarte en tus ideas y en tu casa  no va a ayudarte en nada, creo que es importante el hecho de estarnos oxigenando constantemente para poder ver las cosas desde una perspectiva diferente.


6. Disfruta. Aunque este sea el consejo más “choteado” del mundo, la verdad es que a mi me hace bastante sentido, una vez escuché a alguien decir “hasta las pendejadas se disfrutan”, entonces... recuerda que sólo una vez vas a tener esta edad, este momento, y esta situación, ya que nada es para siempre... así que déjalo ser.



Recuerda que no tiene nada de malo “cagarla” una o un millón de veces, yo llevo metiendo la pata desde 1990 y aquí sigo, escribiendo o algo parecido.

Recuerden que la mejor decisión es la suya y que esto sólo lo hago por entretenimiento.

Fin.  

miércoles, 20 de julio de 2016

Buena idea vs Mala idea Vol. 1.


En la vida hay que tomar decisiones todo el tiempo, y constantemente  nos cuestionamos una y otra vez ( o por lo menos yo) si la decisión es la correcta o la incorrecta, y cuando por fin te decides, el universo en su perfección y sabiduría “ le pone salsa a la situación”  y terminan pasando otro tipo de cosas que al final nos dejan una buena enseñanza y en ocasiones una buena anécdota.

A continuación algunos ejemplos:

Buena idea: Llevar a tu ligue con tus amigos para ver como se comporta y por qué no, para lograr una buena impresión.

Mala idea: Llevar a tu ligue con tus amigos, y darte cuenta de que esa personita, resultó ser bastante popular y conocida y hasta probablemente más amigo de tus amigos que tu mismo.

Buena idea: Que tus padres conozcan a tu novio.

Mala idea: Que tu novio sea un señor de edad avanzada compañero de trabajo de alguno de tus padres.

Buena idea: Independizarse... salirse del nido,  volverse un adulto en vías de desarrollo.

Mala idea: Pensar que está bien fácil, no ahorrar lo que se debe, y dejarse llevar por  el síndrome de la “juventud en éxtasis”.

Buena idea: Trabajar en equipo.

Mala idea: Que en tu equipo de trabajo se encuentren tus ex-parejas.

Buena idea:  Salir de fiesta.

Mala idea: Salir de fiesta y encontrarte a los amigos de tu ex, y tú, en lugar de sólo saludar y ya, ¡no!  terminas hasta las altas horas tomando como si no existiera un mañana y como si los acabaras de conocer.

Buena idea: Tomar una copita de vez en cuando.

Mala idea: Tomar una copita como si no hubiera mañana y tener que ir a trabajar al día siguiente.

Buena idea: Ser una persona sociable y trabajadora.

Mala idea: Ser  una persona conocida como  el “ajonjolí de todos los moles” y una workaholic al mismo tiempo.

Buena idea: Vestir de blanco.


Mala idea: Vestir de blanco en una boda.

martes, 25 de agosto de 2015

No sé.

Decidí hacer esto al día ( o por lo menos esa es la intención)
Publicar de vez en cuando y dejar una que otra evidencia de mi creciente locura.

(Esto se está volviendo crónico)